jueves, 18 de octubre de 2012

Yo, mujer.



Porque es mejor callarse y otorgar, a que hablar y quedar como un necio. Porque hasta a esta parte de la vida, yo pensaba que todo era mas de lo mismo, pero analizando la situación, se que no, que esta vez al menos, no es lo mismo, y que tengo la absoluta certeza de ser la única culpable de mi destino choto, choto, choto. Pero, por sobre todas las cosas asumo la responsabilidad de ser quien forjó lo que ahora me disgusta, si, fué creación mía, asi como el deseo le gana a la razón, esta vez mi cabeza le ganó al instinto. Muchas veces hago la cuenta equivocada, esperando hallar un resultado certero, vuelvo a errar, porque a mi estúpida calidad de humana, peor aún , mi calidad de mujer me hace ver frágil y vulnerable a los demás seres cuya portación fálica los convence de superiores... pero ésta no es una forma mas de quejarse y putearlos a todos, simplemente porque me creen una morsa mas del montón de las solteras patéticas que casi pisan los treinta, esto es mas bien, un ensayo personal, íntimo y crítico, a mi misma, a mi como mujer y como la persona que soy, si, me considero persona pese a tener un aspecto cada vez mas parecido al chupacabras después del cáncer... En fin, la cosa es que elegí mi destino y también elijo día a día como y de que manera quiero seguir existiendo, por muy mínima que resulta mi vida para otros, se en el fondo de mi alborotada cabecita, que todo es uno y uno es todo... no sé si por vergüenza o por carencia de amor propia no me animé a hacer terapia y hechar mi abundante anatomía en un diván y contarle a un terapeuta los traumas de mi vida, quizás no haya sido eso, quizá es porque creo que el análisis no me ayudaría, o tal vez bien puede ser que tantos años de lectura freudiana y lacaniana me hayan dado un poder de origen superior y ahora soy un semi Dios y me puedo resolver los problemas yo sola (?)... Ok, no tengo tal poder superior, peor mal no estría, tengo muchas ideas absolutamente brillantes que podrían ser eficaces si alguna vez encuentran la cura al despecho, o bien, a la conchudez. Como mencionaba unas líneas mas arriba, mi teoría primeramente arroja la premisa de que todas las mujeres somos como una gelatina expuesta al derretimiento, nos ven vulnerables, estúpidas, medias pelotudas por no decir del todo, y algunas hasta tienen la inmerecida suerte de tener un buen culo o unas lindas tetas para facilitar este pedorrísimo pero oportuno paso por la tierra, la cual se halla en manos de orates pesimistas cuyos modales dejan en evidencia que indefectiblemente sí, descienden de un mono. No quiero dejar en evidencia una malinterpretada postura feminista, para nada, no confundir, que eso sería perjudicial para el óptimo desarrollo de este interesante y contundente ensayo. […] Vamos a comenzar por separar y definir posteriormente, en tres grupos, las etapas de una mujer hasta los teinta años. Cabe señalar, que este análisis sólo comprende las tres etapas antes mencionadas, porque aún no tengo treinta pero vamos a suponer que en este momento yo ya sé que nivel de frigidez mental voy tener llegada esa edad.
En la próxima entrega continúa
hasta la próxima entonces … ajajajajjaja ♥

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