viernes, 12 de abril de 2013

Amigos

Juntaba los restos de lo que dejó el aluvión que pasó por mi alboratada neurona, junataba fotos, cartas, y las poquitas cosas que una vez atesoré cual piedras preciosas, y justo en ese momento encontré algo que hacía tiempo había perdido, la sonrisa casual, la sonrisa porque sí, porque tenía ganas de reirme sola. Quizá no hayan sido simplemente esas ganas de darle una cachetada a mi humor, y ahí es donde siempre entra él, mi eterno amante y compañero fiel, el que nunca dice nada y simplemente me acompaña, mi porrito diario! Había dado una vueltecita por todos esos rincones que no quería volver a pisar, y encontré interesante el paso por la nostalgia de lo vivido antes, fué como hacer las pases con el pasado, fúe otra vez lo mismo, sólo que en esta ocasión las lágrimas se quedaron con ganas de salir, lo siento chicas, será en otro momento. Revolví entre todo eso que alguna vez formó parte de una efímera pero eficaz felicidad, recuerdos que muchas veces se me vuelven insufribles, cosas que no deseo mirar porque mueven en mí una sensación de absoluta tristeza, será pues que aún hay cicatrices sanando y mientras esto pase me tocará seguir lidiando con monstruos. Se vuelve entonces el tiempo una especie de aliado que en horabuena decidió amigarse conmigo, me hizo mas sabia y hasta mas perceptiva diría, y ahí seguía yo fumando muerta de risa; A veces lo simple de estar con uno mismo puede resultar por de más ocurrente, desfachatada como pocas en ese estado de absoluta conexión con mi Dios, con mi propio Dios. Mientras el otoño va dejando sus hojas en donde quiera que pise, también se lleva con él esos días llenos de alegría y de dolor a la vez. Días que se que no volverán, pero por algún motivo son momentos que se que jamás quiero volver a vivir. Hace algunos días alguien me dijo una frase que me resolvió de manera casi instantánea todas mis dudas, y es justamente una conclusión que dice que todas las personas, entran en nuestra vida por un motivo que está destinado a ser. Que sin importar cuanto lleguemos a sufrir por ellos, pero todos tienen un propósito para nosotros: cambiarnos, hacernos crecer algunos y otros simplemente para hacernos ver lo afortunados que somos al tenerlos cerca. No se trata de un consuelo barato para disfrazar la angustia, sino de ese enfoque tan claro que alcancé estando en conexión con mi cuerpo y mi alma, esa sintonía tan armoniosa que logré al estar en paz con el perdón. Enfrenté a mi soledad mirándome al espejo, en una mano tenía mi mate preferido: amargo y no tan caliente, y el la otra mi cigarro natural, miré mis ojos como nunca antes me habían mirado, y ahí mismo el tiempo se detuvo, casi sin poder entender lo que me pasaba empece a reir cada vez mas fuerte, y en ese momento comprendí que sólo se tartaba de vivir. Hago a diario un esfuerzo sumamente pesado para no caer, para que esa sonrisa por muy grandes que sean los probelmas, siga intacta en mi rostro porque como dijo mamá una vez, nadie puede quitarme el derecho de ser feliz. Agradecí el poder contar con amigos que afortunadamente nunca dejaron de estar, ahí me llegó el mensaje que quería leer, y salí a la calle, ya no tenía que estar hechada en la cama chillando todo el día por un amor egoísta, o por la ausencia de ese sentimiento, tenía que salir a yirar como antes, como cuando hacía frío y era feliz con una petaca y mi cigarro, con amigos disfrutando lo simple de ser nosotros mismos, sin falsear, compartiendo alegrías y tristezas. Ahí deseaba estar hace mucho tiempo, justamente entre ellos, los amigos que nunca se fueron y siempre me dieron la mano. No sé si vaya a sentirme tan bien todos los días, hoy sólo sé que ayer fui otra vez yo, la que nunca se fué, o la que se fúe pero siempre esperaron. Volví, un poco castigada por las desdichas de tanto tiempo sufriendo, pero en escencia: la misma de siempre. La vida, es hoy, empieza hoy, aunque haya días en los que el sol no lo pueda ver, se que detrás de las nubes él está, ahí todo listo y hermoso para salir, para iluminar mi cara de resaca y darme esa energía que cura todo, adelante y al frente, hoy elijo marchar. Y por mucho que duelas a veces, se qué vos también vas a ser feliz y que pase lo que pase en nuestra memoria siempre quedarán esos momentos que sólo nosotros supimos disfrutar. A no llorar mas, una vez mas, LA VIDA ES HOY ♥


Dedicado a los que aún en el fango tienen la fuerza suficiente para levantarse y seguir. Gracias, hasta la próxima!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comentá lo que se te cante, no me gusta censurar y si te gusta compartilo =D